Ayer se inauguró en la sede central de la Alianza Francesa en Buenos Aires una interesante videoinstalación denominada z.ficks. De ella, extraigo lo siguiente:
En el primer video, un hombre (Marcos Zapata Ficks, un músico muerto en 2008) es visto como el estereotipo del porteño. En el segundo, las reacciones de porteños que lo vieron. Muy interesante el ejercicio (haz click sobre las imágenes para ver los videos correspondientes).
Me pareció curioso encontrarme en un blog, llamado Hombre común, un post titulado Ridículas y cantables canciones. Ahí, el autor enlista varias ñoñerías musicales latinoamericanas. Lo leí completito, por divertido, pero me sorprendió hallar en la clasificación a Mil horas, de Andrés Calamaro.
Si algo ha suscitado esta canción son suspicacias exentas de la trivialidad que el autor del post le imputa. Algunos sostienen que es una alusión a la Guerra de Malvinas (1982), a la cual fueron arrastrados, como reses al matadero, muchos jóvenes argentinos.
La versión de Mil horas que se muestra al inicio de esta entrada fue grabada en el teatro Ópera, de Buenos Aires, en 1985. En ella, interpretada por un Calamaro jovencísimo y por el resto de Los abuelos de la nada —se alcanzan a ver algunos contoneos de Miguel Abuelo—, hay una pequeña alteración con respecto a la versión de estudio: en la segunda estrofa, posterior al coro, justo en la parte que habla de la estrella, dice: “Una estrella roja volando sobre Argentina”. Este detalle ha contribuido a encontrar una intención más política que sentimental en la letra.
Aunque es aceptable la hipótesis que halla segundos significados en la rola, su lectura “oculta” tiene varias versiones:
a) La primera sostiene que se trata de un pibe que charla con la cocaína antes de darse un buen chute (Hace frío y estoy lejos de casa / hace tiempo que estoy sentado sobre esta piedra / yo me pregunto: ¿para qué sirven las guerras? / Tengo un cohete en el pantalón / vos estás tan fría / como la nieve a mi alrededor / vos estás tan blanca / y yo no sé qué hacer. / La otra noche te esperé bajo la lluvia dos horas / mil horas / como un perro / y cuando llegaste me miraste y me dijiste: “¡loco!, / estás mojado / ya no te quiero”). En el video hay un ademán de Calamaro cuando menciona por segunda vez “vos estás tan blanca” que nutre esta sospecha.
b) Otra, terrible, es la que apunta a que el pibe habla con la muerte (léase la estrofa y el coro del párrafo anterior y se entenderá por qué lo terrible: la muerte rechaza a un tipo abandonado a su suerte que, por lo visto, es muy mala).
c) Y, finalmente, hay una tercera versión que, creo, se apega más a la realidad: la autora del rechazo es una mujer, no la muerte. El hombre vuelve —otro regreso de Ulises ante Penélope—, a ella no le resulta agradable luego de un tiempo y lo manda por un tubo. No sabemos a qué viene eso de la guerra; tampoco si el cohete —o copete, como dicen algunos— se refiere sólo a un churro de mostaza —o sea, a un carrujo de mariguana— o a una urgencia varonil. Hay un desamor salpicado de alusiones políticas, evidentemente, por lo que mejor cabría preguntarse: ¿quién es esa mujer o a quién representa? ¿La canción se trata de una alegoría, de una metáfora o de una proyección?
Cuando Julio Cortázar hablaba de que su cuento Casa tomada había sido catalogado por algunos como el reflejo de los temores de ese escritor al peronismo, no negaba la posibilidad, aunque aclaraba que la creación de esa obra se debía a un sueño, es decir, a la manifestación de su inconsciente. Creo que un hecho similar pudo haber ocurrido en esta canción.
Por otro lado, la rola ha sido covereada con éxito por la Sonora Dinamita —desde mi punto de vista, una versión destacable—, los Enanitos verdes, grupos hiphoperos y hasta por la mexicana Mariana Seoane. Eso, sin duda, ha contribuido a trivializar su significación y tal vez a eso se deba que el autor del post que originó todo este merequetengue haya escrito:
“Sacaba la cuenta y Mil Horas son como 24 días, o sea he conocido gente arrastrada pero el protagonista de esta canción se pasó… y después de estar todo ese tiempo parado y esperando la mina más encima le dice ‘ya no te quiero’, que mal agradecida, aunque si lo pienso es lo menos que se merece un gil que espera Mil Horas.
“Sí, lo sé, me van a decir que no me tengo que tomar todo textual, que son puras metáforas, pero lo que pido al menos es respeto, si van a hacer metáforas que sean un poquito creíbles porque uno no es gil y por más que sólo queramos cantar o bailar sin pensar, tampoco nos obliguen a entonar charadas.”
Curioso, sin duda. —JLE
El 24 de marzo de 1976, en Argentina, la Junta de Comandantes asumió el poder, integrada por el Teniente Gral. Jorge Rafael Videla, el Almirante Eduardo Emilio Massera y el Brigadier Gral. Orlando R. Agosti. Designó como presidente de facto a Jorge Rafael Videla. Dispuso que la Armada, el Ejército y la Fuerza Aérea compondrían el futuro gobierno con igual participación. Comenzó el audodenominado “Proceso de Reorganización Nacional”.
La censura
Comunicado N° 19, 24/03/76: Se comunica a la población que la Junta de Comandantes Generales ha resuelto que sea reprimido con la pena de reclusión por tiempo indeterminado el que por cualquier medio difundiere, divulgare o propagare comunicados o imágenes provenientes o atribuidas a asociaciones ilícitas o personas o grupos notoriamente dedicados a actividades subversivas o al terrorismo. Será reprimido con reclusión de hasta diez años, el que por cualquier medio difundiere, divulgare o propagare noticias, comunicados o imágenes, con el propósito de perturbar, perjudicar o desprestigiar las actividades de las Fuerzas Armadas, de Seguridad o Policiales. (Diario “La Prensa”, 24 de marzo de 1976).
Algunas acciones del nuevo gobierno
Suspende la actividad política Suspende los derechos de los trabajadores. Interviene los sindicatos. Prohíbe las huelgas. Disuelve el Congreso. Disuelve los partidos políticos. Destituye la Corte Suprema de Justicia. Interviene la CGT. Interviene la Confederación General Económica (CGE). Suspende la vigencia del Estatuto del Docente. Clausura locales nocturnos. Ordena el corte de pelo para los hombres. Quema miles de libros y revistas considerados peligrosos. Censura los medios de comunicación. Se apodera de numerosos organismos.
Lo demás, ya es sabido, aunque no del todo imaginable.
¿Queda claro el performance del loco de arriba?
2 años después, en 1978 -casi a 30 años de distancia-, se llevó a cabo esta “linda” estampa:
Lo más comentado