Aunque las versiones que Patrick Cohen hace de la música de Satie no son mis favoritas debo admitir que tiene un toque peculiar e interesante el cual me hace considerar al primero no sólo un buen intérprete sino un buen interpretador. Hace unas horas un alma generosa y de muy buen gusto subió a Rapisdshare Satie, piezas para piano, por Patrick Cohen (Aguilar, Grupo Santillana / La Nación). Contiene lo básico, creo yo, que también es lo clásico del gran Satie. Aquí el link perturbador desde el cual puede bajarse.
Y para no perder el espíritu: ¡Escuche como una bestia!
01- Gnossienne 1.mp3
02-Gnossienne 2.mp3
03-Gnossienne 3.mp3
04-Gnossienne 5.mp3
05-Danse de travers III.mp3
06-Gnossienne 4.mp3
07-Air à faire fuir I.mp3
08-Danse de travers I.mp3
09-Air à faire fuir II.mp3
10-Danse de travers II.mp3
11-Petite ouverture à danser.mp3
12-Gnossienne 6.mp3
13-Première pensée rose-croix.mp3
14-Gymnopédie 1.mp3
15-Caresse.mp3
16-Gymnopédie 2.mp3
17-Air à faire fuir III.mp3
18-Gymnopédie 3.mp3
19-Sarabande 1.mp3
20-Le fils des étoles. L´ initiation.mp3
La muerte de Antonio Vega es hoy un tema ineludible para cualquier aficionado al pop español de los años 80-90-2000 (yo zanjaría la numeritis diciendo “al buen pop hispano”). Entre tantas referencias citadas este miércoles, un día después del fallecimiento, me encontré un video que, particularmente, llamó mi atención: Antonio Vega canta Me quedo contigo. Esta rola no fue compuesta por aquél, sino por Sergio Contreras, y en ciertas versiones de Los Chunguitos halla, según yo, sus interpretaciones más memorables. La versión de Vega tal vez no las desbanque, pero la guitarra semidesnuda le da un toque perturbador, acaso como el de un escote afortunado dentro de un templo. El 11 de agosto de 2008, en Zahara de los Atunes, alguien tuvo la buena y generosa idea de grabar la tocada:
Durante un paseo por goear.com me encontré un tema llamado Obertura Julio Cortázar. Pertenece a la comedia musical Julio Cortázar… de la Tierra al Cielo (de Marcelo Remon). El autor de la rola es Gustavo Cirigliano, un músico argentino nacido en 1967. Su web es http://gustavocirigliano.es.tl/
Acá dejo la obertura citada —tal vez hoy sea un buen día para hacerlo— y el link que lleva a más música de la comedia musical basada en el escritor argentino (click en el icono de play):
Si convertiéramos en música las estadísticas económicas, las gráficas financieras tendrían que leerse a manera de pentagrama. Johannes Kreidlers*, desde su blog Kulturtechno (algo así como Tecnocultura), ya lo ha hecho, empleando el programa Songsmith, y ha creado algo que podría ser el soundtrack de la crisis global -no sólo en cuanto a lo económico- que padecemos. Acá dejo el video de cómo suena la crisis según Kreidlers:
El narcocorrido es una de las expresiones más activas de la música popular hispano-mexicana. Proviene de la tradición añeja del corrido —elegías a personajes o sucesos populares—, pero, obviamente, se centra en el narcomundo. El inicio de su difusión masiva ha sido ubicada por Elijah Wald, autor del libro Narcocorrido (HarperCollins, 2001), en Sinaloa, en los años 70. De ese estado es originario el grupo Los tigres del norte, que popularizó narcocorridos como Contrabando y traición y La camioneta gris, los cuales, incluso, han sido temas protagónicos de películas.
Las elegías populares dedicadas al narco poseen distintas estructuras líricas y musicales. Su clasificación es difícil debido a que cambian de acuerdo con el gusto del autor, del intérprete y aun del “cliente” —hay narcotraficantes que pagan porque les hagan sus narcocorridos—, pero existen algunos que bien pueden interpretarse ya no sólo como elegías, sino como chistes o como auténticos mensajes cifrados.
El caso más emblemático es el del corrido Lo mataron, atribuido indistintamente al grupo Riqueza y al grupo Los sicarios del norte.
La simpleza de su letra —lo único que en él se canta es: “Lo mataron / lo mataron / lo mataron, lo mataron”— ha generado toda clase de chunga en internet. Cierto, parece gracioso —casi una burla hacia el narcocorrido— sólo si no se toman en cuenta las probabilidades de que se trate de un mensaje juglar. Si se atiende a lo segundo, estaríamos pensando en una revitalización del mester de juglaría ahora antecedido por el prefijo “narco”. Y no es nada difícil que esta hipótesis contenga cierta verdad.
2. Otras elegías políticamente incorrectas
Por cierto, en estos días de reposo tuve oportunidad de encontrar la versión completa de la cinta Deprisa, deprisa, de Carlos Saura. Está en Yahoo Video . Es una de las películas que más me gustan de este cineasta español. En ella, Saura retrata la vida de un grupo de jóvenes ladronzuelos españoles de esa generación perdida de la heroína (años 80), como se le ha llamado a aquella etapa difícil de transición social. Al verla de nuevo, recordé inmediatamente el caso del mítico Vaquilla, una leyenda de la delincuencia en España. Él ha inspirado canciones apologéticas a grupos de música popular española como Los Chichos y Los Chunguitos, entre otros, que han creado elegías al Vaquilla comparables a nuestros narcocorridos. De entre las rolas que aluden a ese hombre mi preferida es la que escribió el cantautor Ismael Serrano, con la que abre su disco Naves ardiendo más allá de Orión. Se llama, precisamente, Elegía.
Aunque en España se empeñan en decir que es en América Latina donde está más vigente la oralidad como vehículo para relatar historias, el caso de El vaquilla y las canciones que ha inspirado evidencian que también allá esa tradición permanece.
Link a Deprisa, deprisa. (En ella, la música es destacable. Contiene una buena versión de Me quedo contigo, canción que recientemente grabó Manu Chao con el título Si me das a elegir y la cual, a mi gusto, sacrifica el dramatismo de la rola en aras del ritmo.)
My musikita, blog especializado en difusión de archivos musicales, ha anunciado que pronto serán borrados sus contenidos. Según advierte Mr. Musikita, administrador del blog, la Asociación Protectora de Cine y Música A. C., “ha denunciado mi cuenta de Rapidshare y el blog. Rapidshare ha bloquedo TODOS los archivos, y para resubir todo me tardaria casi 2 años que es lo que llevo en el proyecto del blog y eso es casi imposible, lo mejor sería empezar de nuevo. Por otra parte, Blogger me ha notificado que en 3 días empezará a borrar los post. Así que fue una buena aventura mientras duró y les doy las GRACIAS a todos los visitantes”.
Aun cuando el administrador se ha limitado a dar sólo estos datos, es evidente que se trata de un boicot para evitar que el sitio continúe con su difusión habitual de contenidos.
Desde mayo de 2007, My musikita se posicionó como uno de los blogs más consistentes y bien reputados entre quienes buscan intercambiar archivos musicales. Hasta hoy, el sitio tiene 96 followers y más de 3 200 archivos.
“Tal vez algun día reinicie un proyecto similar pero por el momento la verdad he quedado deprimido, espero que recuerden este blog como lo que intentó ser: el mejor blog para conocer musica diferente”, dice el post de despedida, titulado R. I. P. My Musikita
Acciones como ésta reavivan el debate de hasta dónde el intercambio de archivos es legal, hasta dónde es legítimo, en qué medida se contribuye a la difusión de una obra y hasta dónde se daña la propiedad intelectual.
De momento, un blog más ha sido boicoteado. -JLE
Este disco es un tributo a los grandes números de jazz que se escuchaban en París luego de la ocupación alemana en la Segunda Guerra Mundial, pero revitalizados. No podía dejar de compartir este disquillo que cayó en mis manos y que no tiene desperdicio. Destaco la versión de Angelique Kidjo a Summertime, el clásico de la ópera Porgy and Bess, ahora que lo negro deja de ser lo out para ser lo in en EU.
VA Jazz a Saint Germain
1- Angelique Kidjo – Summertime
2- Catherine Ringer & The Renegade Brass Band – Les Joyeux Bouchers
3- China – Lover man
4- Dee Dee Bridgewater – Watermelon man
5- Francoise Hardy & Iggy Pop – I’ll be seeing you
6-The Jazz Passengers & Deborah Harry – Il n’y a plus d’apres
7- Jacky Terrasson – La javanaise
8- Patricia Kaas – Black coffee
9- Princess Erika – God bless the child
10- Les Nubians – Autor de minuit
11- Jane Birkin & Jimmy Rowles – These foolish things
12- Brigitte Fontaine – La caravane
13- Elli Medeiros – Sophisticated lady
14- Boris Vian – J’suis snob
Télépop musik es un trío francés de triphop que se encuentra entre las bandas favoritas de esta bitácora. Acá pueden bajarse los dos discos que integran su trayectoria musical. Dos joyitas.
1. Breathe
2. L’Incertitude D’Heisenberg
3. Yesterday Was a Lie
4. Trishik
5. Let’s Go Again
6. Da Hoola
7. Dance Me
8. Smile
9. Love Can Damage your Health
10. Genetic World
11. Breathe
1. Don’t Look Back
2. Stop Running Away
3. Anyway
4. Into Everything
5. Love’s Almighty
6. Last Train To Forever
7. Brighton Beach
8. Close
9. Swamp
10. Nothing’s Burning
11. Ambushed Telepopmusik
12. Hollywood On My Toothpaste
13. Tuesday
14. Another Day Mau
15. 15 Minutes
Me pareció curioso encontrarme en un blog, llamado Hombre común, un post titulado Ridículas y cantables canciones. Ahí, el autor enlista varias ñoñerías musicales latinoamericanas. Lo leí completito, por divertido, pero me sorprendió hallar en la clasificación a Mil horas, de Andrés Calamaro.
Si algo ha suscitado esta canción son suspicacias exentas de la trivialidad que el autor del post le imputa. Algunos sostienen que es una alusión a la Guerra de Malvinas (1982), a la cual fueron arrastrados, como reses al matadero, muchos jóvenes argentinos.
La versión de Mil horas que se muestra al inicio de esta entrada fue grabada en el teatro Ópera, de Buenos Aires, en 1985. En ella, interpretada por un Calamaro jovencísimo y por el resto de Los abuelos de la nada —se alcanzan a ver algunos contoneos de Miguel Abuelo—, hay una pequeña alteración con respecto a la versión de estudio: en la segunda estrofa, posterior al coro, justo en la parte que habla de la estrella, dice: “Una estrella roja volando sobre Argentina”. Este detalle ha contribuido a encontrar una intención más política que sentimental en la letra.
Aunque es aceptable la hipótesis que halla segundos significados en la rola, su lectura “oculta” tiene varias versiones:
a) La primera sostiene que se trata de un pibe que charla con la cocaína antes de darse un buen chute (Hace frío y estoy lejos de casa / hace tiempo que estoy sentado sobre esta piedra / yo me pregunto: ¿para qué sirven las guerras? / Tengo un cohete en el pantalón / vos estás tan fría / como la nieve a mi alrededor / vos estás tan blanca / y yo no sé qué hacer. / La otra noche te esperé bajo la lluvia dos horas / mil horas / como un perro / y cuando llegaste me miraste y me dijiste: “¡loco!, / estás mojado / ya no te quiero”). En el video hay un ademán de Calamaro cuando menciona por segunda vez “vos estás tan blanca” que nutre esta sospecha.
b) Otra, terrible, es la que apunta a que el pibe habla con la muerte (léase la estrofa y el coro del párrafo anterior y se entenderá por qué lo terrible: la muerte rechaza a un tipo abandonado a su suerte que, por lo visto, es muy mala).
c) Y, finalmente, hay una tercera versión que, creo, se apega más a la realidad: la autora del rechazo es una mujer, no la muerte. El hombre vuelve —otro regreso de Ulises ante Penélope—, a ella no le resulta agradable luego de un tiempo y lo manda por un tubo. No sabemos a qué viene eso de la guerra; tampoco si el cohete —o copete, como dicen algunos— se refiere sólo a un churro de mostaza —o sea, a un carrujo de mariguana— o a una urgencia varonil. Hay un desamor salpicado de alusiones políticas, evidentemente, por lo que mejor cabría preguntarse: ¿quién es esa mujer o a quién representa? ¿La canción se trata de una alegoría, de una metáfora o de una proyección?
Cuando Julio Cortázar hablaba de que su cuento Casa tomada había sido catalogado por algunos como el reflejo de los temores de ese escritor al peronismo, no negaba la posibilidad, aunque aclaraba que la creación de esa obra se debía a un sueño, es decir, a la manifestación de su inconsciente. Creo que un hecho similar pudo haber ocurrido en esta canción.
Por otro lado, la rola ha sido covereada con éxito por la Sonora Dinamita —desde mi punto de vista, una versión destacable—, los Enanitos verdes, grupos hiphoperos y hasta por la mexicana Mariana Seoane. Eso, sin duda, ha contribuido a trivializar su significación y tal vez a eso se deba que el autor del post que originó todo este merequetengue haya escrito:
“Sacaba la cuenta y Mil Horas son como 24 días, o sea he conocido gente arrastrada pero el protagonista de esta canción se pasó… y después de estar todo ese tiempo parado y esperando la mina más encima le dice ‘ya no te quiero’, que mal agradecida, aunque si lo pienso es lo menos que se merece un gil que espera Mil Horas.
“Sí, lo sé, me van a decir que no me tengo que tomar todo textual, que son puras metáforas, pero lo que pido al menos es respeto, si van a hacer metáforas que sean un poquito creíbles porque uno no es gil y por más que sólo queramos cantar o bailar sin pensar, tampoco nos obliguen a entonar charadas.”
Curioso, sin duda. —JLE
Todo desvelo implica cierta tristeza, creo. Más, todavía, si la noche se ha alargado mientras se contempla la partida de un año y la llegada de otro. Me refiero a la edad personal, a los años que se cumplen. Uno de los textos que más me gustan de las Aguafuertes porteñas, de Roberto Arlt, retrata, a mi juicio, muy bien ese sentimiento entre nostalgia e incertidumbre entre el tiempo ido y el que viene. Bien puede fungir de alegoría cumpleañera -como también la canción que interpreta Bebel Gilberto en el video inicial puede hacerlo para el desvelo-. El aguafuerte aludido se llama Ventanas iluminadas:
La otra noche me decía el amigo Feilberg, que es el coleccionista de las historias más raras que conozco:
—¿Usted no se ha fijado en las ventanas iluminadas a las tres de la mañana? Vea, allí tiene argumento para una nota curiosa.
Y de inmediato se internó en los recovecos de una historia que no hubiera despreciado Villiers de L’Isle Adam o Barbey de Aurevilly o el barbudo de Horacio Quiroga. Una historia magnífica relacionada con una ventana iluminada a las tres de la mañana.
Naturalmente, pensando después en las palabras de este amigo, llegué a la conclusión de que tenía razón, y no me extrañaría que don Ramón Gómez de la Serna hubiera utilizado este argumento para una de sus geniales greguerías.
Ciertamente, no hay nada más llamativo en el cubo negro de la noche que ese rectángulo de luz amarilla, situado en una altura, entre el prodigio de las chimeneas bizcas y las nubes que van pasando por encima de la ciudad, barridas como por un viento de maleficio.
¿Qué es lo que ocurre allí? ¿Cuántos crímenes se hubieran evitado si en ese momento en que la ventana se ilumina, hubiera subido a espiar; un hombre?
¿Quiénes están allí adentro? ¿Jugadores, ladrones, suicidas, enfermos? ¿Nace o muere alguien en ese lugar?
En el cubo negro de la noche, la ventana iluminada, como un ojo, vigila las azoteas y hace levantar la cabeza de los trasnochadores que de pronto se quedan mirando aquello con una curiosidad más poderosa que el cansancio.
Porque ya es la ventana de una buhardilla, una de esas ventanas de madera deshechas por el sol, ya es una ventana de hierro, cubierta de cortinados, y que entre los visillos y las persianas deja entrever unas rayas de luz. Y luego la sombra, el vigilante que se pasea abajo, los hombres que pasan de mal talante pensando en los líos que tendrán que solventar con sus respetables esposas, mientras que la ventana iluminada, falsa como mula bichoca, ofrece un refugio temporal, insinúa un escondite contra el aguacero de estupidez que se descarga sobre la ciudad en los tranvías retardados y crujientes.
Frecuentemente, esas piezas son parte integral de una casa de pensión, y no se reúnen en ellas ni asesinos ni suicidas, sino buenos muchachos que pasan el tiempo conversando mientras se calienta el agua para tomar mate.
Porque es curioso. Todo hombre que ha traspuesto la una de la madrugada, considera la noche tan perdida, que ya es preferible pasarla de pie, conversando con un buen amigo. Es después del café; de las rondas por los cafetines turbios. Y juntos se encaminan para la pieza, donde, fatalmente, el que no la ocupa se recostará sobre la cama del amigo, mientras que el otro, cachazudamente, le prende fuego al calentador para preparar el agua para el mate.
Y mientras que sorben, charlan. Son las charlas interminables de las tres de la madrugada, las charlas de los hombres que, sintiendo cansado el cuerpo, analizan los hechos del día con esa especie de fiebre lúcida y sin temperatura, que en la vigilia deja en las ideas una lucidez de delirio.
Y el silencio que sube desde la calle, hace más lentas, más profundas, más deseadas las palabras.
Esa es la ventana cordial, que desde la calle mira el agente de la esquina, sabiendo que los que la ocupan son dos estudiantes eternos resolviendo un problema de metafísica del amor o recordando en confidencia hechos que no se pueden embuchar toda la noche.
Hay otra ventana que es tan cordial como ésta, y es la ventana del paisaje del bar tirolés.
En todos los bares “imitación Munich” un pintor humorista y genial ha pintado unas escenas de burgos tiroleses o suizos. En todas estas escenas aparecen ciudades con tejados y torres y vigas, con calles torcidas, con faroles cuyos pedestales se retuercen como una culebra, y abrazados a ellos, fantásticos tudescos con medias verdes de turistas y un sombrerito jovial, con la indispensable pluma. Estos borrachos simpáticos, de cuyos bolsillos escapan golletes de botellas, miran con mirada lacrimosa a una señora obesa, apoyada en la ventana, cubierta de un extraordinario camisón, con cofia blanca, y que enarbola un tremendo garrote desde la altura.
La obesa señora de la ventana de las tres de la madrugada, tiene el semblante de un carnicero, mientras que su cónyuge, con las piernas de alambre retorcido en torno del farol, trata de dulcificar a la poco amable “frau”.
Pero la “frau” es inexorable como un beduino. Le dará una paliza a su marido.
La ventana triste de las tres de la madrugada, es la ventana del pobre, la ventana de esos conventillos de tres pisos, y que, de pronto, al iluminarse bruscamente, lanza su resplandor en la noche como un quejido de angustia, un llamado de socorro. Sin saber por qué se adivina, tras el súbito encendimiento, a un hombre que salta de la cama despavorido, a una madre que se inclina atormentada de sueño sobre una cuna; se adivina ese inesperado dolor de muelas que ha estallado en medio del sueño y que trastornará a un pobre diablo hasta el amanecer tras de las cortinas raídas de tanto usadas.
Ventana iluminada de las tres de la madrugada. Si se pudiera escribir todo lo que se oculta tras de tus vidrios biselados o rotos, se escribiría el más angustioso poema que conoce la humanidad. Inventores, rateros, poetas, jugadores, moribundos, triunfadores que no pueden dormir de alegría. Cada ventana iluminada en la noche crecida, es una historia que aún no se ha escrito.
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