El hombre sintético (Parte IV)


3. La sociedad sintética


Desde la perspectiva de Colombo, comunicación sintética es el cauce social en el que los nuevos medios contribuyen a formar un entorno cultural dentro del cual ellos mismos se ponen en circulación, sufriendo una continua modificación.

Este autor aclara que el carácter sintético tiene múltiples acepciones y sugiere diversas claves interpretativas. Vale la pena hacer hincapié en dos:

a) Como mezcla coherente –similar a las síntesis químicas-, ya que los nuevos medios o instrumentos tienden a conectarse entre sí

b) Aquel que contrapone los conceptos “artificial” y “natural”

Colombo sostiene:
Desde un cierto punto de vista, las tecnologías de los nuevos media[1] no plantean problemas diferentes de los que presentan las tecnologías más tradicionales. Todos los medios siempre han representado prótesis artificiales de las facultades humanas. Sin embargo, la artificialidad de los medios informatizados parece conducir un poco más allá el debate, en virtud de su capacidad de radicalizar la cuestión. En efecto, hay un aspecto propio de los materiales sintéticos que consiste en la imitación incluso superficial de los materiales naturales. La imitación no se limita a la simple subrogación funcional, sino que alcanza aspectos de analogía perceptiva.

En otras palabras, un tejido sintético no se limita a desarrollar la misma función que un tejido hilado con materiales naturales, sino que debe también asumir la apariencia de este último, a menos “en algunos aspectos o capacidades”. He aquí que lo sintético desarrolla una función sígnica respecto de lo natural de vez en vez subrogado (Colombo, 1995).

Desde esta perspectiva, los nuevos instrumentos pueden ser considerados verdaderamente sintéticos respecto de las comunicaciones imitadas. Por supuesto, también los viejos media comportan cierta sinteticidad: la prensa puede ser considerada una escritura sintética y el cine un teatro sintético.

Y sin embargo, los nuevos medios añaden a estas características otras razones: ellos no sólo simulan los efectos perceptivos, como iconografía auditiva u otras naturalezas combinadas –la televisión es audiovisual-, sino que generan una interacción mayor en el metamedium –desde Internet hasta la tecnología GPS en teléfonos celulares.

Los primeros son considerados medios “pasivos” –aunque Colombo reconoce que un poco impropiamente, pero de forma pertinente para nuestra taxonomía- y a los nuevos, “activos”. Son estos lo que tienen condiciones de interactuar con sistemas de distinta naturaleza. Ésta característica es propia de los gadgets, por ejemplo.

Entonces, ¿hay una sociedad sintética?

Existen dos posturas tradicionales que han alimentado el debate de la influencia tecnológica en la sociedad. La primera ha atribuido a las tecnologías la capacidad de determinar una irreversible transformación de las conciencias y la cultura. La segunda ha sostenido que la tecnología sólo ha ofrecido una simple oportunidad de transformación social, que incluso puede no ser aprovechada.
Desde la perspectiva sintética, la cuestión no se puede plantear de esta manera, ya que tecnologías y cultura no se oponen, porque las primeras aparecen ya dichas en la segunda. ¿Es la sociedad sintética a partir de la tecnología? Yo creo –y a partir de aquí, sin la base de Colombo- que resulta sintética a partir de la cultura, ya que las prácticas culturales se ven modificadas por cambios tecnológicos que, a su vez, se generan partiendo de nuevas prácticas culturales. Esto es: la sociedad de hoy es una sociedad sintética con respecto a la sociedad de ayer y la tendencia sigue por el mismo rumbo. Los cambios incomprensibles, atemorizantes incluso, se deben a una aceleración nunca vista en la producción sintética de nuevas tecnologías. Quizá esta sintetización sea la madre de la velocidad con la que los cambios tecnológicos nublan el panorama futuro.

[1] Entiéndase a media como instrumento de comunicación, más que en el sentido tradicional como medio de comunicación masivo

Finaliza mañana…

-JLE

Una expresión de los alcances de la sociedad metamediatizada es la forma en que grupos musicales consiguen ahora financiamiento de inversionistas virtuales (aunque aún no sean muchos los que hacen uso de este medio):
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Autor: bitacoradenaufragios

José Luis Enciso (México DF, 1976). Escritor y promotor cultural. Es autor de Los condenaditos (Pre-textos, 2005), Premio Internacional de Cuentos Max Aub, y El amor antes y después del final del mundo (IMC, 2014). También ha obtenido el Premio Internacional de Cuento Ciudad de Zaragoza (2012) y ha sido incluido en antologías en Argentina, España y México, como Bella y brutal urbe (Resistencia, 2013). Actualmente combina su escritura con la coordinación de actividades culturales y redes sociodigitales del Fondo de Cultura Económica. @jlenciso

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