Jóvenes escritores orientales


La represión y la celebridad

China es un país de contrastes. Los próximos Juegos Olímpicos —a efectuarse en su capital, Beijing—, las protestas por la liberación de Tíbet y el reciente sismo ocurrido en aquel país han convertido a esta nación en una de las más referidas en todo el orbe.
¿Qué hay de su literatura? ¿Qué leen los millones de habitantes del país más poblado del mundo? Es curioso, pero la cultura china y, en particular, algunos chinos, pueden parecer “extraños” a los ojos del occidente tradicional, y aún más extravagante el fenómeno literario-comercial que se vive actualmente en aquellas tierras:
El escritor que más libros vende no es Gao Xingjian, su reconocido Premio Nobel 2000, sino un muchacho de 24 años de edad, llamado Guo Jingmin.
Sus méritos literarios son aún desconocidos para nosotros —aunque los referentes previos indiquen que no hay tales, claro, desde una óptica apegada a la ortodoxia—, pero de lo que se sabe en el mundo del español es lo siguiente:Se traviste y tiene obsesión por su imagen
Sube fotos suyas semidesnudo en la ducha, o envuelto en accesorios de Dolce & Gabbana y camisas estilo Luis XIV
Fu elegido —en una votación por Internet— como el personaje famoso más odiado de China
Se vendieron más de un millón de ejemplares de sus cuatro novelas y el año pasado fue el escritor chino que más dinero ganó: un millón y medio de dólares
Sus novelas se concentran en la mente torturada de sus personajes adolescentes, que cultivan su melancolía pasando horas sentados bajo los árboles, o tratan de olvidarla mediante el alcohol, las peleas y el karaoke.
Si bien el gobierno chino con frecuencia detiene a los escritores disidentes o los obliga a exiliarse, ignora las excentricidades de Guo y los demás escritores de ese grupo.
Aquí va la dirección de su blog (que sólo podrá consultarse si el equipo desde donde se accede cuenta con caracteres chinos): http://blog.sina.com.cn/guojingming
Leer más en la Revista Ñ de Clarín: http://www.revistaenie.clarin.com/notas/2008/05/16/01673363.html

Un caso de Oriente Medio

Un segundo caso de autores jóvenes, orientales, formados con valores de regímenes no democráticos es el de Rajaa Alsanea, joven autora de la novela Chicas de Riad.
De este libro se vendieron cien mil ejemplares durante los primeros meses y suscitó un acalorado debate entre intelectuales y políticos árabes.
¿Por qué?
La temática de la novela aborda enamoramientos juveniles, sueños de amor eterno y pasiones prohibidas, pero las historias entrelazadas de Sadim, Kamra, Michelle y Lamis revelan mucho más de la sociedad saudí en la que se desarrollan y sobre la que tan poco conocemos en Occidente.
“La novela empieza con una boda, la de Kamra. A partir de ahí, las amigas descubren el gran foso que existe entre los sueños románticos que han alimentado viendo películas occidentales y la realidad de los matrimonios arreglados que se espera que acepten sin rechistar. En las historias de desamor que vive cada una de ellas sale a la superficie la falta de derechos de las mujeres saudíes, pero también las tristes consecuencias que ello tiene para sus hombres, cuyas vidas terminan siendo casi igual de tristes” (El País).
Sus preocupaciones y sus comentarios pueden parecer absolutamente inocentes hasta que uno se va percatando de cómo contradicen los valores imperantes en la sociedad en la que se mueven, y por extensión en el resto del mundo árabe. De ahí su osadía.
Ver artículo en El País.

¿Qué pensar?

En ambos casos la dinámica social de las sociedades en las que han surgido estos escritores han generado manifestaciones peculiares por su contexto:
a) Guo Jingmin es lo más cercano a un ídolo pop que se expresa por la vía narrativa —tal vez en Occidente sea más difícil hallar un parangón, debido a que esos ejercicios de idolatría están copados por una industria musical más desarrollada—
b) La novela de Rajaa Alsanea ha sido comparada con la casi caricaturesca —pero popular— serie Sex and the city, sólo que en un contexto de represiones que la vuelve casi heroica.
Es difícil decir que, debido a estos casos de éxito editorial, la literatura oriental juvenil pueda marcar una influencia directa en la del mundo occidental. Esa no es la intención de este post. Me llama la atención, sí, que a pesar del auge de los blogs y sitios personales en Internet, la literatura haya encontrado un papel de vínculo permitido por los mismos regímenes que restringen el acceso a medios como la web, la televisión o la radio. Esto, más en el caso del joven chino que en el de Alsanea.


Por cierto: ¿alguien conoce un caso similar en el mundo del idioma español? ¿Alguien sabe de algún novelista menor a 25 años de edad que tenga altos tirajes o buenas obras? Sinceramente, los nombres se me escapan, pero sería interesante hacer un censo exprés.

-JLE
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Autor: bitacoradenaufragios

José Luis Enciso (México DF, 1976). Escritor y promotor cultural. Es autor de Los condenaditos (Pre-textos, 2005), Premio Internacional de Cuentos Max Aub, y El amor antes y después del final del mundo (IMC, 2014). También ha obtenido el Premio Internacional de Cuento Ciudad de Zaragoza (2012) y ha sido incluido en antologías en Argentina, España y México, como Bella y brutal urbe (Resistencia, 2013). Actualmente combina su escritura con la coordinación de actividades culturales y redes sociodigitales del Fondo de Cultura Económica. @jlenciso

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