Cuando se juntan los fotógrafos y los escritores: “Arquitectura corporal”


Una imagen dice más que mil palabras, una palabra, más que mil imágenes. “Arquitectura corporal. La arquitectura como medida de todas las cosas” es una iniciativa del colectivo Meiosis que, junto con Kachemm, reúne el trabajo de artistas visuales y fotógrafos con el de escritores, en una propuesta visual-escrita muy interesante. El diálogo entre lenguajes -texto y fotografía- proyecta a las creaciones más allá de su intención original. Tengo el privilegio de participar con un texto titulado “Latidos” que acompaña la serie fotográfica “De piedra somos” de Alicia Rodríguez Morales, una estupenda muestra acerca del cuerpo humano y su mimetización con el ambiente, siempre en relación con la roca (ver muestra en la web de Cultura Colectiva). Ocho fotógrafos y ocho escritores completamos la apuesta. Se presentará en la XXXIV Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería, el sábado 23 de febrero, a las 20:00 horas. Los invito a que nos acompañen en la mesa redonda en la que se hablará, en detalle, de este trabajo:

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De monstruos, cervezas y tacos


Ecatepec siempre me ha parecido una fuente inagotable de imágenes para compartir, sea por la histeria que recorre sus calles o algunos chispazos que obligan a activar la cámara de fotos. Hice, hace tiempo, una etiqueta titulada “Callejeras” a fin de dar cuenta de estos hallazgos (pueden revisarse entradas en este blog como Bruja o Una mujer desnuda del tamaño de una casa).

En esta ocasión, arriba de una taquería, me encontré a este personaje peculiar, con una cerveza y en actitud de no querer compartir el botín. Tal vez, de haber hallado tremendo culto al lúpulo y la cebada, yo hubiera adoptado el mismo talante:

Ofrenda de Día de Muertos dedicada a víctimas de intolerancia política


Hoy, víspera del Día de Muertos, me he encontrado con una ofrenda dedicada a la memoria de más de 700 personas asesinadas por asuntos políticos en México. La instalación se halla en el Jardín de la Democracia, en México, DF., justamente frente a las oficinas generales del PRD (en Avenida Benjamín Franklin), partido que la promueve. Comparto algunas imágenes:

Una mujer desnuda del tamaño de una casa


Transitando por alguna calle de Ecatepec me he encontrado a esta mujerona en un muro sorprendente. Si se fijan bien, no hallarán ventanas ni puertas, como si se tratara de una pared trasera colindante con otra propiedad. El hecho es que este muro da a la calle y su uniformidad de concreto le ha permitido ser lienzo para el flirteo de esta chica de grafiti. Su creador ha dejado un rastro, como el padre lo hace con su ADN, en la parte izquierda de la imagen. Un mojón de graba, irreverente, se ha enquistado en la acera; su presencia y lo escarapelado de la pared se mezclan con la estela alucinante que envuelve a la mujer como su único atuendo. La estética de lo cotidiano.

José Luis Enciso

Bruja


Hoy inauguro una nueva etiqueta para este blog: “callejeras”. Agrupará a una serie de imágenes halladas por diversos lugares que merecen ser captadas y difundidas. Esto sin pretensiones artísticas, pues, como habrá de verse, han sido registradas no siempre en las mejores condiciones, sin rigor ni técnico ni estético. Inicio la serie —ocasional, por su naturaleza— con esta horripilante bruja hallada en Ecatepec, Estado de México, el 3 de julio de 2011. Sin la intervención del azar, que cortó de tajo el vuelo zigzagueante de este malévolo ser, me habría resultado imposible capturar a detalle este peculiar siniestro, además de algunas pruebas que sugieren su origen:

—JLE

Lo cotidiano grotesco o agonía de una rata


Agonía de una rataLa foto la tomé hoy, 16 de septiembre, por la mañana. Una rata agoniza y, cual buitre diminuto, una mosca se posa en ella después de revolotear en derredor. La imagen me hizo pensar en dos cosas: en el significado de la agonía y en la poca atención que los transeúntes prestan a estos hechos. También me recordó sendos textos: el primero es un poema “maldito” de Matías Osuna que se titula Agonía y el segundo es un escrito breve de Elsa Cross, dedicado a los distraídos paseantes. Ambos los reproduzco a continuación:
Agonía
Por Matías Osuna

Vence la agonía
pequeño ser de luz tenue.
Escucha el llamado de las plantas,
que el mundo está gritando su dolor.
Grita como una madre grita en el parto nuevo.
Ahogados los gusanos
se empecinan con nacer,
respiran los olores del fuego
y aguas turbias alimentan sus lagos.
Caen de las laderas jazmines aterrados,
el demonio de la belleza,
ha venido a llevárselos.
Una lombriz en tu corazón,
cava las tumbas que el tiempo alimenta.
He visto tu corazón perder humanidad,
lo he visto disecarse de amor.
A tu corazón le crecieron uñas
y se volvió salvaje como una bestia asustada.
Vence la agonía pequeño ser,
vence la agonía que ya viene el sol a despertarte.
Escucha al universo susurrarte una canción de cuna,
“cuando los ojos abras
tragarás la verdad que te asesina,
tan simple como todas las cosas,
la materia, la nada y el todo,
la materia es la nada desacelerada,
la nada quieta como una postal muerta,
como la foto de una foto,
la materia es nada mas que tú
y tus sentidos
y nada más”.

Textos de Elsa Cross para los prismas
Por Elsa Cross
Si el peatón apresurado no ve la planta que se ha abierto camino por una hendidura en las baldosas, ni las formas que labra el tiempo en los troncos del eucalipto; si tampoco escucha el lenguaje de las abejas, ni el de los pájaros, pierde a cada paso estos fragmentos de paraíso que nos rodean todavía, para quedarse en el tumulto sordo, en la ruta trillada.