Escribir en internet


Recomiendo la lectura de esta reseña a Escribir en internet. Guía para los nuevos medios y las redes sociales, obra elaborada por la Fundéu BBVA y editada por Galaxia Gutenberg, en el blog Español (con virgulilla, por favor): Escribir en internet.

¿WhatsApp con las redes sociales?


Este es el nombre de la mesa redonda que, a manera de Tuitertulia, se llevará a cabo en la Universidad de la Comunicación el próximo 24 de marzo, como parte de las actividades de la segunda Feria del Libro de esta institución, en esta ocasión titulada: ¿WhatsApp con las relaciones humanas?

 Los temas:

Algunas de las interrogantes sobre las que se desarrollará la charla son: ¿Qué mecanismos de interacción social en Internet, más allá de Twitter y Facebook, estamos empleando quienes nos dedicamos a la comunicación? ¿Cuál es el justo valor social de estas comunidades virtuales? ¿Cómo adaptamos nuestro trabajo con el lenguaje, tanto usuarios habituales como gente que trabaja con el idioma, al mediar y “editar” la parte de nuestra realidad que pretendemos comunicar? ¿Cuál es el principal aprendizaje del uso de las redes sociales?

El formato:

La Tuitertulia, o diálogo mediado en Twitter, se ha elegido con el fin de que mediante la etiqueta #TuitertuliaUC podamos seguir el encuentro aun cuando no sea de modo presencial.

Los participantes presenciales son:

Fernando Molina López. Comunicólogo, investigador y antropólogo social con diplomados en Análisis de la cultura y Tecnologías de Información y Comunicación en Educación y con el grado de maestría en Ciencias de la Comunicación. En la UC imparte la materia Política y Comunicación Estratégica de la maestría en Comunicación.

Enrique G. Gallegos. Es doctor en procesos políticos por la Universidad Autónoma Metropolitana y maestro en filosofía por la U. de G. Actualmente es profesor-investigador de tiempo completo en la UAM-C y miembro del Sistema Nacional de Investigadores. Es miembro latinoamericano de la Red Mundial de Biopolítica.

Renato Guillén (@tattoo_hunter). Estudia Historia y Letras Hispánicas en la Facultad de Filosofía y Letras de laUNAM. Becario del Programa de Jóvenes Creadores del Fonca en cuento con su proyecto Nanoficción. Autor de los libros de cuentos Diálogos con la ponzoña y Cuentos Asesinos. Sus narraciones están incluidas en la antología de cuento vampírico Vamp Fest y en el volumen dos de Bukowksi.

Nahum Torres (@nahjum). Periodista cultural freelance. Fundo y dirigió Zonat.TV, primer sitio electrónico de periodismo cultural (2001-2007). Fue coordinador de Fomento a la lectura en el municipio Ecatepec (2007-2009). Actualmente es coordinador de Librosampleados.

Yo tendré la oportunidad y el gusto de moderar esta mesa, por lo que los invito a que, si radican en México DF, nos acompañen el sábado 24 de marzo, a las 11:00 horas, en Zacatecas 120, col. Roma (en el Foro Roma de la UC) o, de modo virtual, con la etiqueta #TuitertuliaUC:

PROGRAMA COMPLETO DE ACTIVIDADES

Aprovechen para visitar la Feria del libro, habrá varios stands tanto de títulos especializados en comunicación como literatura:

La ciencia en México


¿De qué tamaño era la comunidad científica mexicana al final del siglo XX? ¿De qué tamaño debía haber sido? ¿Cuál era el presupuesto asignado a la ciencia, entonces? Éstas y otras situaciones fueron planteadas y cuestionadas por el Dr. Ruy Pérez Tamayo en la conferencia La ciencia en México, hoy y mañana el viernes 10 de febrero de 2012 en la Universidad Pedagógica Nacional, como parte del ciclo Los libros del Ajusco, organizado por esa institución y la editorial Fondo de Cultura Económica.

Comparto un resumen en video en el que Pérez Tamayo aporta datos reveladores de un gran desinterés gubernamental por el desarrollo tecnológico. Tal vez por ello se entienda que de entre los millones de estudiantes matriculados sólo poco más del 1 por ciento esté inscrito en carreras afines a la ciencia. Pérez Tamayo hace hincapié en que hacen falta maestros, programas, instituciones de excelencia y recursos para financiar todo lo anterior. No es desdeñable lo que sostiene.

Interesante esta charla con la que inicia operaciones el Canal VideoFCE en YouTube:

Es la evolución, estúpido. Un mensaje de Peter Sunde


Reproduzco una carta abierta —incluida una actualización final a la misma— escrita por Peter Sunde, uno de los fundadores del sitio The Pirate Bay (TPB). Fue publicada originalmente en Wired.co.uk. En ella, este hombre sentenciado por la justicia Sueca a ocho meses de prisión debido a violaciones a los “derechos reservados” menciona interesantes conceptos acerca de la libertad en internet, la voracidad de los dueños del entretenimiento y hace una invitación a cambiar los hábitos de consumo, desde una perspectiva más participativa. La carta se titula:

Es la evolución, estúpido.

Cuando tenía 9 años tuve mi primer computadora, una Amiga 500. Fue el mejor equipo jamás construido, con excelentes gráficos, sonido increíble y siete veces más rápido que el Commodore 64. Uno de mis amigos me dijo que la Amiga era inútil ya que era necesario el uso de un disquete para que iniciara sesión. En el C64 se podía programar sin ni siquiera un cassette.

Por supuesto, el C64 murió, mientras que la Amiga siguió creciendo. Amiga desapareció más tarde, cuando la tecnología mejoró. Todos sabemos cómo funciona la evolución, a excepción de una industria que se resiste a evolucionar: la industria del entretenimiento.

En lugar de ver la evolución como algo inevitable, la industria ha hecho de su negocio el rechazo al cambio, bajo cualquier medio necesario.

En el caso de The Pirate Bay (TPB) ha sido particularmente evidente. Mis compañeros co-fundadores —Fredrik Neij y Gottfrid Svartholm— y yo fuimos declarados culpables en 2009 de violación del copyright. La semana pasada, la Suprema Corte de Justicia de Suecia se negó a escuchar nuestra defensa. Cada uno de nosotros se enfrenta a entre cuatro meses y un año de prisión. Mi condena fue de ocho meses.

Por supuesto que hubiera preferido ganar en la Suprema Corte como una reivindicación personal y para tirar por tierra mi sentencia. Pero, más allá de eso, la Corte ha desperdiciado una oportunidad de oro para definir la forma de interpretar las directivas de la Unión Europea en el futuro sobre la información digital. Esa decisión, de no decidir, ha llevado a muchos expertos legales en Suecia a cuestionar los motivos de la denegación de la apelación. Sin embargo, las decisiones cuestionables comenzaron mucho antes.

El fiscal sueco envió un memorando en el año 2006 diciendo que TPB no era culpable de “crímenes” (también mencionó que las personas que dirigen TPB eran muy inteligentes). Pero Hollywood no estaba contento con esto y obligó al ministro de Justicia de Suecia a visitar la Casa Blanca y hablar sobre ello. Los Estados Unidos le dijeron a Suecia que si no retiraban de la red el sitio, no se les permitiría comerciar con los Estados Unidos.

El ministro (ilegalmente) dijo al fiscal lo que había sucedido, lo que le obligó investigar a TPB sólo unas pocas semanas después de enviar esa nota donde confirmaba que TPB era legal.

Evidentemente, Warner Brothers consideró que la investigación estaba tomando demasiado tiempo. El estudio estableció contacto con el agente de policía a cargo de la investigación y antes de que incluso hubiéramos sido interrogados por él, fue entrevistado para un trabajo con Warner Brothers.

Cuando nos enteramos de que había sido contratado (llegó a cambiar su estatus profesional de “policía” a “para Warner Bros” en Facebook) supimos que se trataba de una prueba de que ni la policía sueca podía con las grandes empresas de Estados Unidos que los contratan.

Me ascendieron de “testigo” a “sospechoso” una semana después.

Durante el juicio resultó que el juez era el presidente de la Agencia Sueca en favor de los derechos de autor, otro de los jueces tenía una compañía de discos, y otro era, antes, el presidente de la organización del lobby de los compositores. Y podría seguir.

El problema aquí es que estamos permitiendo que esta industria moribunda dicte los términos de nuestra democracia. Nosotros permitimos que dicten nuevas leyes (ACTA, SOPA, PIPA, IPRED, IPRED2, TPP, TRIPS, por nombrar algunas de las más recientes), que olvidan completamente la evolución.

Hoy invito a todos a que se aseguren de que la industria del entretenimiento ya no genere ganancias a través de ustedes. Deja de ver sus películas. Deja de escuchar su música. Asegúrate de encontrar alternativas para la cultura. Remixea, reusa, usa, abusa. Asegúrate de que nadie controle tu mente. Crea nuevos sistemas y tecnologías para darle la vuelta a la corrupción. Empieza una nueva religión. Inicia tu propia nación, o compra una. Compra un autobús. Hazlo pedazos.

Internet está siendo controlado por una industria corrupta. Tenemos que detenerlo.

Actualización: Debido a un error de edición, Carl Lundström se identificó como un co-fundador de The Pirate Bay. Aunque Lundström fue declarado culpable, él y los tres co-fundadores dicen que él no estuvo involucrado en el sitio.

Enlace al texto original

SOPA explicada claramente por Mafalda


Una explicación de Mafalda acerca de la polémica ley SOPA, impulsada por los Estados Unidos; pocas veces el afán de censura generó tanto revuelo en internet:

Orsai, de blog a bar: exitosa alternativa a la industria editorial


Orsai, argentinismo de offside que significa “fuera de juego” en el futbol, es un concepto que Hernán Casciari ha venido construyendo por más de una década con la venia de muchos internautas. Según cuenta, al sentirse “fuera de lugar”, solo, en un país distinto al suyo, este originario de Mercedes comenzó a escribir un blog, Orsai, que con el tiempo ha ido aglutinando a toda una comunidad hasta convertirse en una alternativa al negocio editorial tradicional, ese en el que sólo unos pocos empresarios disfrazados de editores ganan.

Orsay, el concepto, se vende hoy con la leyenda: “Revistas, libros, bares”. ¡Vaya diversificación! Leído así parece un negocio más de algún ideático magnate, pero, en realidad, el periplo de  Casciari, aun con el halo de romanticismo que envuelve su gesta, aporta un nuevo y alternativo modelo de promoción cultural ante el morro y la voracidad de ciertos sectores del mercado del libro.

Comparto este relato que el mismo Casciari se encargó de ofrecer en TEDxRíodelaPlata 2011, encuentro ocurrido en noviembre pasado. Las ideas expuestas no son nada desdeñables:

[youtube http://youtu.be/_VEYn3bXz34]

Steve Jobs: entre icono pop y Gutenberg contemporáneo


Las múltiples manifestaciones de pesar en internet por la muerte de Steve Jobs —el anuncio del deceso generó 10 mil tuits por segundo— evidencian la calidad de icono pop de este hombre que, ante todo, era un comercializador, aun cuando en estos momentos se prefiera adjetivarle como “genio”, “gran hombre”, “revolucionario”, “visionario”.

Habrá quien acepte sin chistar que Jobs puede ser equiparado con Johan Gutenberg, que las innovaciones tecnológicas por él propiciadas serán vistas en el futuro como las dadas a conocer en aquella feria de Frankfurt —en la década de 1440— en la que una base tecnológica similar a la usada para hacer vino ayudaría a producir en serie uno de los objetos más subversivos de la historia: los libros.

Pero la base tecnológica de Jobs, innovadora, ciertamente, ha surgido en un tiempo a cuya aceleración contribuye: el tiempo de la inmediatez y el culto por la novedad. El modelo de ipod —la marca es tan fuerte que no faltará quien halle un error en la forma en que escribo ipod  o iphone— de  ayer, hoy no sólo es obsoleto, sino anticuado e indeseable. El reto es que una base similar —por fortuna, igualmente subversiva— contribuya a preservar el mito. La base, sin duda, permanecerá. Por ello, quienes dominan las redes sociales, los gadgeteros en primer lugar, han encumbrado a Jobs como su gurú. Recordemos que hoy la historia se genera  ahí, donde está el diálogo. Pero los temas duran poco. Acaso regresen. Veremos cuánto duran los cultos.

Las oraciones y las imágenes de luces votivas —diseñadas desde una Mac—, los besos por “facilitar la vida” que algunos lanzan desde el más acá al espíritu de Jobs —que, por cierto, ya tiene cuenta en Twitter y me “sigue”: @almadeSteveJob; comenzó a hacerlo apenas se había anunciado el deceso del fundador de Apple— son lamentaciones de otros a quienes, sienten, les ha complicado la existencia. Las innovaciones ideadas por la compañía de Jobs, cobradas a un precio considerable, se han dado en una base social que tiene grandes disparidades, igual que en el siglo XV: entonces, unos cuantos tenían acceso a la lectura, mediada, en gran medida, por los máximos poderes, en especial por la Iglesia. Ahora ese poder se ejerce desde los bancos —y en esto recuerdo a Alberto Manguel— y el acceso sigue siendo el mismo: limitado.

Esta desigualdad, arrastrada desde siempre, nos recuerda que si bien el libro en serie contribuyó a la divulgación del conocimiento, su industrialización fue aprovechada por algunos y el analfabetismo se magnificó como problema y dinámica de subordinación; ingenuo es pensar que la producción y la compra de muchos libros mejoren las sociedades —ya los antiguos sabían que acumular conocimiento no era conocimiento en sí—; hoy, la generación de los gadgets de Jobs por sí no ayudarán a democratizar nada; la realfabetización que implica usarlos debe venir de una base social con mayores oportunidades de conseguirlo. Los gadgets “facilitan la vida” sólo al sector que tiene acceso a ellos, no al resto, que no siente estar mejor conectado ni mejor comunicado. Para esa realidad alterna (la twilight zone que existe fuera del mundo informatizado) hablar de Steve Jobs es tanto como hacerlo de cualquier desconocido, tal vez sólo visto en algunos medios de comunicación que decidieron priorizar la muerte de este hombre por encima de temas que afectan directamente la vida de sus comunidades. Jobs venderá hasta estando muerto.

Si hay un paradigma social al que Jobs contribuyó a acelerar y transformar fue a la urgencia como  forma de vida, su imagen de exitoso hombre de negocios vino a ocupar el lugar del hacedor de  milagros que se ha desdibujado en otros ámbitos. Decía ayer en Facebook: “Para muchos mexicanos, dimensionar en la realidad el trabajo gadgetero y comercial de Steve Jobs en este momento es peor que ofender a la Virgen de Guadalupe”. Lo sigo pensando. Mediático, orador eficaz, su discurso y su imagen son fuentes para un manual en la construcción de las nuevas superestrellas que ahora prefieren ser llamados “líderes”. Jobs es su modelo. Habrá que valorar el talento personal de quien lo emule.

*Imagen: Jonathan Mak

—José Luis Enciso